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SEGUNDO LLORENTE VILLA Misionero y escritor 1906-1989
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Nacimiento, 18 noviembre 1906, Mansilla Mayor (León), España. Muerte, 26 enero 1989, Spokane (Washington), EE.UU. Ingresa en la Compañía de Jesús, 16 junio 1923, Carrión de los Condes (Palencia). Ordenado sacerdote, 24 junio 1934, St. Mary (Kansas), EE.UU.
Hijo de una familia tradicional de labradores, cursó sus primeros estudios en el Seminario de León (1919-1923). Tras su ingreso en la Compañía de Jesús, hechos los votos del bienio, estudió humanidades en Salamanca (1925-1927), y filosofía en Granada (1927-1930). En 1930 partió para Estados Unidos de América, donde estudió inglés y enseñó a la vez español en Gonzaga High School, Spokane. Estudia Teología en St. Mary's University, Kansas (1931-1934). El último curso en Alma College (California). En septiembre de 1935 tiene su primer contacto con Alaska, en Akulurak (1935-1937). Tercera probación en Port Townsend (Washington) en 1937-1938. En el otoño de 1938 es destinado definitivamente a la misión de Alaska, comenzando su labor misionera en Kotzebue. En 1941 es nombrado superior de Akulurak. En 1948 es destinado a Bethel. De nuevo en Akulurak en 1950, al año siguiente está en Alakanuk. En octubre de 1952 asiste en México al III Congreso de misiones de Monterrey, donde es recibido como un personaje de leyenda. En las elecciones al primer Congreso de Alaska, después de su creación como el 49º Estado de la Unión, el P. Llorente es elegido diputado para el período 1961-1962. Aunque presentó al Obispo la dimisión, hubo de aceptar el cargo, ante la insistencia de quienes lo habían elegido. El 4 mayo 1963, después de treinta y tres años de ausencia, llegaba a España, invitado a una gira promocional de vocaciones misioneras. Con esta ocasión, el Gobierno español le condecoró con la Medalla de Isabel la Católica, y su pueblo natal le nombró «Hijo predilecto del Municipio». De vuelta a Alaska en otoño de ese año, es destinado a Nome (1964-1966). De 1966 a 1970 se encuentra en el sur del estado, en Cordova. De 1970 a 1975 en Anchorage, como Director de la Casa de Ejercicios. Este año de 1975, el Provincial de Oregon, ante la necesidad de atender a los emigrantes de habla hispana en el estado de Washington, lo destina a Moses Lake (Washington), donde trabaja hasta 1982, en que es nombrado ayudante del párroco de Pocatello (Idaho). Dos años más tarde es enviado como capellán del hospital de St. Joseph en Lewiston (Idaho). Por sugerencia del padre Provincial comenzó a escribir sus memorias, publicadas en 1990 con el título Memoires of a Yukon Priest. En noviembre de 1988 una grave enfermedad le obligó a recogerse en la enfermería de Gonzaga University. Fue enterrado en el Sacred Heart Mission Cemetery de Desmet (Idaho), frente a las Montañas Rocosas, un cementerio reservado a los indios y a los misioneros que hubieran vivido al menos veinte años entre ellos. El Congreso de Alaska dedicó, el 21 de febrero de 1989, un elogio al misionero que «buscó el lugar más difícil en todo el mundo».
Fue Segundo Llorente una figura emblemática de misionero. Todo en él estuvo marcado por el «más» ignaciano, por distinguirse en el servicio de nuestro Señor. Se distinguió ya en el hecho de que, contra todo pronóstico, llegara a ser misionero en Alaska. Él hizo que, en infinidad de centros escolares, seminarios y casas religiosas de España y América se conociera Alaska como «el país de los eternos hielos», país de las hazañas fantásticas de misioneros heroicos. En sus crónicas de Alaska, arropada por la maestría de un narrador inimitable, se desliza una fluida prosa en la que, junto a personajes, anécdotas y aventuras, brotan pensamientos, apreciaciones y juicios en los que Llorente deja entrever su impresionante mundo interior, el de un entregado a Dios y al amor por los esquimales. Poseía el realismo de los místicos que contemplan todas las cosas desde el centro y origen de toda realidad. Fue por ello un maestro en la guía espiritual de una verdadera muchedumbre de personas de todas las edades y condiciones. Los miles de cartas que escribió a lo largo de su vida dan prueba de ello. Alma noble, generosa y esforzada, fue el último de los misioneros pioneros de la Alaska de los tiempos heroicos. Los pioneros que habían levantado el Estado de Alaska, cuando crearon el «Club de los fundadores de Alaska», lo eligieron por unanimidad como presidente. Pocos como Llorente han sabido hacer conversación espiritual de sus escritos. En ellos, con la sencillez de una amena charla, transmitió la alegría de su rica vida interior. Una vida jubilosa, porque transida por una íntima comunicación de Dios a quien de manera generosa se había entregado a Él.
OBRAS: En el país de los eternos hielos (Bilbao, 1939). En las lomas del Polo Norte (Bilbao, 1942). Aventureros del Círculo Polar (Bilbao, 1942). De la desembocadura del Yukón (Bilbao, 1948). Crónicas akularakeñas (Bilbao, 1948). A orillas del Kusko (Bilbao, 1951). En las costas del mar de Bering (Bilbao, 1953). Trineos y esquimales (Bilbao, 1957). Así son los esquimales (Bilbao, 1963). 28 años en Alaska (Bilbao, 1963). Desde Alaska. Cartas (Falencia, 1946). Alaska y Anking. Cartas (Palencia, 1952). Jesuits in Alaska (Portland, Oregon, 1969). Memoirs of a Yukon Priest (Washington, 1990). 40 años en el Círculo Polar. Antología (Ed. Sígueme. Salamanca, 1990).
E. Gil (en Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús)
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