Compañía  de  Jesús                                                                                                                       

INICIO

Educación Infantil

Primaria, 1º a 3º

Primaria 4º a 6º

ESO, ciclo 1º

ESO, ciclo 2º

Documentos del Plan de Pastoral

Imágenes para las Carteleras

Montajes pps

Recursos Agenda Escolar

Jesuitas

Libros y revistas

Galería de Imágenes

Otras descargas

            

En esta página se ofrece información sobre la Compañía de Jesús

y sobre algunas actividades evangelizadoras realizadas por los jesuitas en el mundo.

 

 

¿Qué deseas ver sobre los jesuitas?

 

Página web de los jesuitas de España: www.jesuitas.es Segundo Llorente, misionero en Alaska
Para ser jesuita Pedro Arrupe   AÑO 2007, CENTENARIO DE SU NACIMIENTO
San Francisco Xavier Jesuitas asesinados en El Salvador en 1989
Trabajo con los marginados Misión en Cambodia
Apostolado a través de la educación Jesuitas mártires s.XX
Otros aspectos de la Compañía de Jesús Padre José María Rubio

 

 

Los jesuitas, viendo los problemas y necesidades de nuestra sociedad, queremos comprometernos para hacer un mundo más justo y más fraterno según las enseñanzas del Evangelio de Jesús, en quien creemos como Salvador de Todos.

   

Pedro Arrupe s.j.

2007 AÑO CENTENARIO DE SU NACIMIENTO

 

"No hay nada más práctico que encontrar a Dios.

Es decir, enamorarse rotundamente y sin mirar atrás.

Aquello de lo que te enamores, lo que arrebate tu imaginación, afectará a todo. Determinará lo que te haga levantar por la mañana, lo que harás con tus atardeceres, cómo pases tus fines de semana, lo que leas, a quien conozcas, lo que te rompa el corazón y lo que te llene de asombro con alegría y agradecimiento.

Enamórate, permanece enamorado, y esto lo decidirá todo".

  

     Pedro Arrupe ha sido uno de los más carismáticos protagonistas de la historia contemporánea en la Iglesia Católica. Misionero en Japón durante los días de la 2º Guerra Mundial, vivía en Hiroshima cuando explotó allí la primera bomba atómica.

     Más tarde viviría una nueva "explosión" al ser elegido general de los jesuitas en los mismos años en que tenía lugar el Concilio Vaticano II. Como consecuencia de ello fue protagonista muy activo de este Concilio y de la renovación que se produce en la Iglesia como consecuencia del Vaticano II.

     Un hombre de Dios. Todo el que trató al padre Arrupe y se acercó a su persona con interés auténtico quedó impresionado por la hondura de su fe, y el deseo de cumplir siempre la voluntad de Dios. A un periodista de la RAI le respondió en cierta ocasión durante una entrevista: ¡Dios es para mí…TODO!. Esta era la clave de su vida.

     Un hijo fiel de la Iglesia. Arrupe amó entrañablemente a la Iglesia, conforme al espíritu de San Ignacio, y se sintió siempre servidor de la Iglesia y muy en concreto del Papa.

     Le tocó vivir años decisivos después del Concilio Vaticano II, y tuvo que luchar y sufrir mucho, pues los cambios no fueron fáciles, pero los llevó adelante con esperanza y esfuerzo hasta agotarse.

     Un hombre preocupado por el ser humano, por todo ser humano. Pero de modo particular por los más pobres y necesitados.

     Arrupe impulsó a la Compañía de Jesús a la preocupación eficaz por la justicia en el mundo, a trabajar contra las estructuras injustas y a remediar las necesidades urgentes.

     Como ejemplo, fue grande el interés que mostró por los refugiados y pidió a todos los jesuitas del mundo que se interesaran por ellos. Él mismo puso en marcha y animaba el centro que acogía a más de 150 refugiados de Eritrea en el Gesú de Roma, siendo atendidos por jóvenes estudiantes jesuitas.

     La Fe y la Justicia, el Amor a Dios y al prójimo era algo muy vivo en el corazón de este apóstol que vivió apasionadamente el servicio a Cristo, animando a muchos otros a trabajar generosamente por el Señor.

 

Más en esta web: Breve resumen de su vida en fechas

                 Opción por los pobres según Pedro Arrupe (zip) Tesina, 96 páginas

 

 

P.Figaredo con mutilados en Cambodia

Misión en Cambodia

   Wat Champa es una pequeña aldea a orillas del río Mekong y dista quince kilómetros de Phnom Penh, la capital. En 1977, durante el dominio de los jémeres rojos, un anciano vio flotar una pequeña estatua sobre las aguas del Mekong, y la recogió. Dos años más tarde, después que las tropas vietnamitas entraran en Cambodia, inmigrantes católicos vietnamitas y budistas camboyanos veneraban juntos la estatuita, que resultó ser una efigie de San Francisco Javier.

Algunos años después, el 8 de septiembre de 1994, fiesta de la Natividad de la Virgen, se leyó el decreto del P.General de los jesuitas que creaba la Misión de Cambodia. Aquel día se bendijo y confirmó la obra que ya venían realizando los jesuitas en Cambodia, especialmente al servicio de los refugiados.

La misión jesuítica de Cambodia comprende un equipo internacional de religiosos y laicos que viven y trabajan codo a codo, compartiendo nuestra vida con aquellos a los que servimos. Tenemos una situación privilegiada entre emigrados que han vuelto, víctimas de la guerra, mutilados, huérfanos, viudas y ancianos.

De los seis jesuitas, todos de distintas nacionalidades, el P. Jean-Marie Birsens (Luxemburgo) alterna el trabajo de la parroquia con la enseñanza a los seminaristas camboyanos. El P. Ashley Evans (Irlanda) enseña matemáticas en la Universidad de Phnom Penh y trabajo pastoral los fines de semana. El P. Vincent Diercks (India) ayuda a los profesores de biología de la universidad en la traducción de términos técnicos y además trabaja en la oficina del JRS (Jesuit Refugee Service). El Hº Robert Maat (Canadá) colabora con monjes budistas en un movimiento contra la violencia. El escolar José "Totet" Banaynal (Filipinas) cuida de los estudiantes mutilados en el taller de la escuela técnica. El que escribe esto, Quique Figaredo (España) supervisa muy diversas actividades y construcción de sillas de ruedas para mutilados.

El país está emergiendo de una guerra civil larga y cruel. Su reconstrucción requerirá el esfuerzo de todos, y nuestra misión es acompañar a los camboyanos a llevar la paz a sus propias vidas, promoviendo la justicia y un reconocimiento de que todos son hijos de Dios. Trabajamos para que llegue el día en que los camboyanos puedan vivir sin temores reconstruyendo sus vidas, familias y sociedad.

Los domingos suelo celebrar la Eucaristía con la comunidad católica de Wat Champa, la aldea en que la estatua de San Francisco Javier fue venerada antes de que los jesuitas de hoy llegasen a Cambodia. Muchas veces ruego a Dios ante esta pequeña talla tratando de descubrir el reino de Dios en esta tierra de Cambodia.

Enrique Figaredo S.J.

Anuario "Jesuitas" 1996 

 

Imagen de Fco. Xavier en la India

Se llamaba Francisco

3 de Diciembre de 2002: 450 años que marchó al Padre.

En el 2006 serán 500 años de su nacimiento.

   Se llamaba Francisco, y era navarro. Su juventud le explotaba por todas partes: en el deporte era el primero, bailaba como el mejor, le gustaba soñar con ambiciones de poder, en situaciones de predominio, su cabeza no estaba llena de pájaros, sino de ideas: era un intelectual nato, y pasaban por su imaginación las mejores universidades, las cátedras más difíciles, las asignaturas más complejas.

   Soñaba en España y en Europa como lugares de sus triunfos intelectuales y humanos,... en su horizonte había honores, puestos brillantes en los colegios universitarios, en cargos de gobierno temporal o eclesiástico.

   Le deslumbraba Europa, y le agradaban las mujeres, como él les deslumbraba a ellas.

   Se llamaba Francisco, y era navarro. De sangre caliente, de alegría desbordada, de impulsos enérgicos, a veces desmedidos... y dejó el castillo de sus padres, prefirió lo intelectual a lo político, y brilló como ninguno en la vieja Sorbona parisiense, donde le esperaban libros, discusiones, filosofías y, sobre todo, sin saberlo, la amistad. 

   Buscaba ciencia, y junto con ella encontró compañeros: Láinez, Bobadilla, Salmerón, Fabro, Loyola, Rodríguez..., discutían de todo, y hablaban todas las lenguas, porque eran de todos los países.

   Y él seguía ambicioso, deportista, brillante, danzarín, discutidor, joven. Pensaba en un porvenir de éxitos personales,... hasta que un día se dio cuenta que el mayor entre sus compañeros -total treinta y tantos años, ante los veintitantos que tenían los demás- le hablaba insistentemente, con palabras distintas... le habría horizontes que poco a poco iban empequeñeciendo a los que tenía en cabeza y corazón.

   Se llamaba Francisco, y era navarro, y dio el salto a lo "diferente", y se dejó de cátedras y canonjías, y se hizo con los otros compañeros, Compañero de Jesús, y recorrió medio mundo en largas navegaciones arriesgadas con el crucifijo en una mano y el "Breviario" en la otra, con el deseo de hacer presente a Cristo en el corazón de todas las personas, y acabó, soñando en China, muriendo en la solitaria isla de Shian-Shian.

   Muriendo, eso sí, de fatiga y de amor a sus hermanos los hombres, a sus alejados compañeros de Europa, a su constante e íntimo compañero, Jesús.

   De joven se había hecho jesuita, y era ciudadano del mundo, y se llamaba Francisco de Javier.

Cristóbal Sarriá:  en la revista  Jesuitas

 

JESUITAS ASESINADOS EN SAN SALVADOR

16 Noviembre de 1989

Amando López Quintana S.J.

6-II-1936     16-XI-1989

Ignacio Ellacuría S.J.

9-XI-1930     16-XI-1989

Juan Ramón Moreno S.J.

29-VIII-1933     16-XI-1989

Recuerdo del 16 Noviembre 1989

¿Qué significa hoy ser jesuita?

"Comprometerse bajo la cruz, en la lucha por la Fe, y por la justicia que esa misma Fe exige"

Joaquín López López S.J.

16-VIII-1918     16-XI-1989

 

Ignacio Martín Baró S.J.

7-XI-1942     16-XI-1989

Segundo Montes Mozo S.J.

15-V-1933     16-XI-1989

Celina Maricet Ramos

27-II-1973     16-XI-1989

Elba Julia Ramos

5-III-1947     16-XI-1989

 

Vicente Cañas. Misionero asesinado en Brasil

Niños en un campo de refugiados

Logotipo del Servicio Jesuita a los Refugiados

Jaime Garralda sj con un enfermo

Teniendo presente el carisma de San Ignacio, fundador de los jesuitas, y las directrices de la Iglesia Católica, procuramos compartir la Misión de Jesús, el Cristo, compartiendo nuestra vida con los pobres, y ayudándoles a ser ellos mismos artífices de su propio progreso a través de la educación y la solidaridad fraterna .

En la actualidad, hay muchos jesuitas que procuran ayudar a los pobres de las sociedades ricas: drogadictos, ancianos, encarcelados, inmigrantes,... y también se comparte vida con los pobres del llamado Tercer Mundo: minorías indígenas, niños de la calle, ancianos y enfermos, refugiados,...

 

 

Padre Segundo Llorente, misionero jesuita en Alaska durante 40 años.  

Segundo Llorente s.j. 

40 años de misionero en Alaska  

AÑO 2006, CENTENARIO DE SU NACIMIENTO

         Segundo Llorente nació el 18 de Noviembre de 1906 en Mansilla la Mayor, un pueblo de León, siendo un muchacho fuerte, inteligente, alegre, lleno de vitalidad y tremendamente comunicativo.

            A los 17 años decidió hacerse jesuita y entró en el noviciado que tenía la Compañía de Jesús en Carrión de los Condes. Su ideal, es el “magis” de S. Ignacio, hacer lo más y mejor al servicio de Dios N. S. por lo que pide ser misionero en Alaska, el lugar considerado entonces como el más difícil. Aunque tiene que insistir, al final, terminados los estudios de humanidades y filosofía en España, es transferido a Oregón [Estados Unidos], de quien depende la misión de los jesuitas en Alaska.

            Aún tiene que estudiar inglés y teología, siendo ordenado sacerdote el 24 de Junio de 1934, y en septiembre del año siguiente viajará, por fin, a su deseada misión en Alaska.

            Su primer destino es Akulurak, un centro misionero con escuela para niños y niñas. Tendrá que aprender el manejo del trineo tirado por perros. Estudia también la lengua esquimal, y sobre todo aprende a comprender y querer a los esquimales.

            Resistiendo terribles temperaturas invernales, que llegan hasta 52 grados bajo cero, realiza su labor pastoral, hablando de Dios a grandes y pequeños: bautizando bebés, dando catequesis a niños y adolescentes, bendiciendo matrimonios, asistiendo a moribundos, celebrando la Eucaristía y escuchando confesiones,…

     En sus continuas rondas por el territorio, además de actuar como sacerdote, se hace cargo de niños que están solos o que viven malamente con sus padres, para llevarlos a los colegios internados que tenían los misioneros, toma datos de los ancianos que tienen derecho a pensión del Gobierno, para tramitarles el “papeleo” correspondiente,…

            Su labor era tan extraordinaria, y era tan querido por los esquimales, que lo eligieron su representante en el Congreso de Alaska, en el año 1960, y resultó ser un congresista inteligente y enterado que brindó grandes servicios a la comunidad esquimal que representaba.

            Murió de cáncer el 26 de Enero de 1989, siendo enterrado en un cementerio frente a las Montañas Rocosas en el que sólo pueden ser enterrados indios y misioneros que hayan estado más de veinte años al servicio de los habitantes de Alaska.

 

 

   PADRE JOSÉ MARIA RUBIO S.J.

Ejerció su principal labor apostólica en los suburbios más pobres de Madrid, concretamente en "La Ventilla". Sencillo y profundo al mismo tiempo, serio y hasta tímido, fue llamado el "apóstol de Madrid", procurando siempre:

"HACER LO QUE DIOS QUIERE

Y QUERER LO QUE DIOS HACE".

Padre José María Rubio S.J.     

De origen andaluz, nació en la villa almeriense de Dalias el 22 de Julio de 1864. Estudiaría teología en el seminario de Granada, y se trasladó a Madrid donde celebró su primera misa el 12 de Octubre de 1887 en la colegiata de San Isidro.

Estuvo destinado como coadjutor en la localidad de Chinchón, y más tarde en Estremera, caracterizándose por una vida de intensa oración y ayuda a los pobres y enfermos.

Muerto D. Joaquín, su protector, se siente libre para realizar el sueño de su vida a los 42 años, ingresar en el noviciado de los jesuitas, cosa que hace en 1908 en Granada.

Su secreto para la eficacia apostólica era la oración, y su lugar preferido las calles y suburbios de Madrid, dedicando especial atención a los más pobres. Fundó escuelas, predicó la Palabra de Dios y fue formador de cristianos que llegarían a morir mártires años después.

Como lámpara encendida vivió toda su vida, falleciendo sentado en una butaca y con los ojos puestos en el cielo el jueves 2 de Mayo de 1929. Sus restos reposan en el claustro del templo del Sagrado Corazón y San Francisco de Borja, siendo continuamente visitados por el pueblo de Madrid que lo tiene por eficaz intercesor de muchos favores.

Para más información se puede visitar: http://www.padrerubio.com 

 

   La Compañía de Jesús considera de gran importancia la educación en todos sus niveles. De aquí la dedicación de sus miembros tanto a la enseñanza superior como a la primaria y secundaria. De gran importancia han sido y siguen siendo las Escuelas Profesionales en España desde los años 50. En la actualidad se potencia mucho la educación de niños y jóvenes en países de Asia, África y América Latina, y buen ejemplo de ello es la organización Fe y Alegría.

     Aquellos jesuitas que se dedican a la enseñanza media y superior lo hacen con la intención de formar hombres y mujeres que sepan ser solidarios son los demás, especialmente con los más necesitados de la tierra, de tal manera que, siguiendo las enseñanzas de Jesús, sea posible construir y compartir un mundo fraterno donde todos vivamos como hijos de Dios.

Colegio San Jose en Villafranca

Colegios de "Fe y Alegria" en América Latina

 

Jesuitas con un grupo de escolares

 

Cartel sobre la Compañía de Jesús

Cartel sobre la Compañía de Jesús 2003

Teniendo presente el carisma de San Ignacio, fundador de los jesuitas, y las directrices de la Iglesia Católica, procuramos compartir la Misión de Jesús, el Cristo. Por ello, la Eucaristía y la oración son el motor de la actividad y misión del jesuita, compartiendo con los pobres, y ayudándoles a ser ellos mismos artífices de su propio progreso a través de la educación y la solidaridad fraterna .

En la actualidad, hay muchos jesuitas que procuran ayudar a los pobres de las sociedades ricas: drogadictos, ancianos, encarcelados, inmigrantes,... y también se comparte vida con los pobres del llamado Tercer Mundo: minorías indígenas, niños de la calle, ancianos y enfermos, refugiados,...

Si tienes ganas y fuerzas para dedicarte a una causa que llene tu vida de sentido, siguiendo los pasos de Jesús, aquí nos tienes. Tu rebeldía será necesaria para ayudar a muchas causas. A partir de este momento, tu vida tendrá un sentido. No serás rico ni famoso. Pero serás útil, libre y seguramente feliz. ¿Has pensado hacer de tu vida algo que merezca la pena?